14 de diciembre de 2007

El desafío que se (me) viene...

Cuando faltan cada vez menos días para ser un egresado de la carrera de Ingeniería Comercial, comienzan a aparecer las inquietudes y las amenazas sobre lo que vendrá.

Recuerdo que cuando terminaba la enseñanza básica (8vo año), venía la incertidumbre sobre lo que se vendría en la enseñanza media: cambio de colegio, cambio de compañeros, cambio de ciudad, incluso. Tenía hasta que aprender a viajar en micro, y solo!!

Luego, al salir de la enseñanza media, venía lo que pensé en ese momento sería lo más difícil: elegir qué hacer. ¿Trabajar, estudiar una carrera, lanzarme a la vida?. Decidí hacer un preuniversitario y luego entrar a la Universidad a estudiar lo que creo que es lo mío. Gracias a Dios y a mis padres que me dieron la oportunidad de estudiar lo que yo quería, pero jamás olvidaré la frase "vas a estudiar lo que quieres, sin querer cambiarte al 1er ó 2do año de carrera, y vas a egresar en los años que corresponden". Dicho y hecho.

Sin duda que el cambio del liceo a la universidad conllevaba los mismos temores sobre las personas con las cuales me iba a relacionar, las formas y las cantidades de materias que iba a conocer y si efectivamente me gustaría la carrera.

Ahora, a días de egresar luego de 5 años de estudios, de hacer trabajos, de dejar de hacer otras cosas, de a veces dormir poco o nada, de pasar rabias, penas, de compartir sentimientos con personas que van más allá del "compañero de curso o de universidad", de pasar calor, frío y sacrificios varios, puedo decir que nuevamente se viene esa incertidumbre sobre el qué vendrá. Pero esta vez es el último paso antes de lanzarse en forma independiente a la vida. Ahora es cuando debo realizar mi proyecto de tesis para luego trabajar y valérmelas por mi solo. Tengo claro que debo devolverle la mano a todos quienes me han apoyado en toda mi vida y en mi época de estudiante. En ningún caso porque me lo estén sacando en cara, sino porque yo lo veo como una obligación personal que haré con gusto: "Hoy por tí, mañana por mí".

Pese a la incertidumbre y pese a que se viene una etapa definitiva de la vida, hay cosas que aprendí que me ayudan a ver las cosas con esperanza y a calmar esa ansiedad. Aprendí que lo que se ve en primera instancia como una amenaza, hay que verlo realmente como una oportunidad de hacer algo distinto y de aprender, aprender siempre, no dejarse estar, ser abierto a conocer cosas nuevas, a escuchar los puntos de vista y opiniones de las personas, a ser empático (ponerse en el lugar del otro), a ser asertivo, a no pasar a llevar a otras personas, tengan el cargo que tengan.

Muchas de las cosas que nombré no se aprenden teóricamente en una sala de clases, sino que se aprenden en la formación familiar, la cual es la base para desarrollarse de manera efectiva en los demás ámbitos de la vida. Y en eso estoy tranquilo porque sé lo que me entregaron y sé que soy capaz de aplicarlo y de traspasarlo a quienes me rodean. Dicho profesionalmente, se trata de una ventaja competitiva por sobre otras personas.

Se viene duro, se viene la "vida real". Será la hora de aplicar lo aprendido en la vida y en la universidad. El exámen y desafío más difícil, pero también el más lindo de todos...